Una ballena gris nada bajo la superficie junto a una panga de avistamiento

Experiencias

Dónde ver ballenas grises en México: las tres lagunas, comparadas

1 de septiembre de 2026

La pregunta parece de geografía y en realidad es de biología. Las ballenas grises no eligen la costa mexicana por el clima: eligen tres lagunas concretas porque son de las pocas del planeta con la combinación exacta que necesita una cría recién nacida, agua somera, temperatura estable y una boca angosta que deja fuera a la orca. Todo lo demás del Pacífico mexicano son ballenas de paso.

Por eso la respuesta corta a dónde ver ballenas grises en México es: Laguna Ojo de Liebre, Laguna San Ignacio y Bahía Magdalena, las tres en Baja California Sur. Y por eso vale la pena entender en qué se diferencian antes de comprar un vuelo, porque no son intercambiables.

Somos un operador y conviene decirlo desde el principio: de las tres, nosotros solo trabajamos en Bahía Magdalena. Lo que sigue incluye las otras dos porque, si la que te conviene es San Ignacio, es mejor que lo sepas por nosotros.

Por qué solo hay tres

Cada invierno las ballenas grises hacen una de las migraciones más largas que se conocen entre los mamíferos. Salen del mar de Bering y del mar de Chukchi, junto a Alaska, y bajan pegadas a la costa hasta Baja California Sur. La NOAA documenta ese recorrido en el orden de los 10,000 kilómetros por trayecto. No vienen a comer. Vienen a parir y a aparearse, y después se llevan a las crías de regreso al norte.

El viaje termina siempre en el mismo tipo de lugar: lagunas costeras poco profundas, cálidas, protegidas del oleaje del Pacífico y con una entrada estrecha. Dos de ellas, Ojo de Liebre y San Ignacio, están dentro de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, que la UNESCO inscribió como Patrimonio Mundial en 1993 precisamente por eso. La tercera, Bahía Magdalena, es un sistema de bahías y manglares más al sur.

Dos ballenas grises en superficie, una de ellas soplando, en aguas de Baja California Sur
Madre y cría. Es la escena por la que existen las tres lagunas.

Hay algo que ocurre aquí y casi en ningún otro lugar del mundo: algunas ballenas se acercan a las embarcaciones por decisión propia. Se les llama ballenas amistosas y no es una técnica del operador, es una conducta del animal. Nadie puede prometerla y quien te la prometa te está vendiendo algo que no controla.

Las tres lagunas, una por una

Laguna Ojo de Liebre, Guerrero Negro

Es la más grande y la que concentra más ballenas. Está en el municipio de Mulegé, pegada a Guerrero Negro, a mitad de la península y a unas nueve horas por carretera desde La Paz o cinco desde Ensenada. Es también la más visitada, con lo bueno y lo malo que eso implica: mucha infraestructura, mucha panga.

Si tu prioridad es el número, aquí es donde vas a ver más animales al mismo tiempo. Si tu prioridad es el silencio, no.

Laguna San Ignacio

A unas dos horas del pueblo de San Ignacio por camino de terracería, dentro de la misma reserva. Es la laguna con la reputación más fuerte en cuanto a ballenas amistosas y la más regulada de las tres: el número de embarcaciones está acotado y hay campamentos que llevan décadas trabajando con las mismas familias.

Es la más difícil de alcanzar y la que menos se combina con otra cosa. Se va a San Ignacio a ver ballenas, y ya.

Cola de una ballena gris saliendo del agua antes de sumergirse
La cola sale y el animal baja. En laguna, esa inmersión dura poco: el fondo está a unos metros.

Bahía Magdalena

La más al sur y la más cercana a un aeropuerto grande: unas tres horas por carretera desde La Paz. No es una laguna sino un sistema de bahías, canales de manglar y dunas, con dos puertas de entrada, Puerto López Mateos al norte y Puerto San Carlos al sur.

Lo que la distingue no es la ballena sino el entorno. El avistamiento se combina con manglar, con dunas de arena que caen al Pacífico y con comunidades pesqueras que llevan generaciones ahí. Y es la única de las tres que en otra temporada del año se convierte en otra cosa por completo: en otoño es el escenario del Sardine Run, con marlín rayado cazando en superficie.

Si quieres el detalle largo del lugar, lo contamos aquí: Bahía Magdalena, naturaleza salvaje y comunidades vivas.

Canales de manglar y dunas de Bahía Magdalena vistos desde una embarcación al amanecer
Bahía Magdalena. Aquí la ballena llega con manglar y dunas incluidos.

Cuál elegir según lo que buscas

  • Ver la mayor cantidad de ballenas posible. Ojo de Liebre. Es la de mayor concentración y no hay discusión.
  • La mejor probabilidad de un encuentro cercano. San Ignacio, por su reputación con las ballenas amistosas y por lo acotado del cupo.
  • Que el viaje sea algo más que el avistamiento. Bahía Magdalena. Manglar, dunas, cocina local y la posibilidad de dormir frente al agua.
  • Que sea fácil de llegar. Bahía Magdalena, por La Paz. Ojo de Liebre y San Ignacio implican medio día de carretera desde cualquier aeropuerto útil.
  • Ir por tu cuenta, sin operador. Ojo de Liebre y López Mateos tienen la estructura más armada para llegar y contratar el mismo día. Es la opción más barata y la que menos contexto te da.

Cuándo ir, mes por mes

La temporada corre de finales de diciembre a abril, y no todos los meses son iguales:

  • Diciembre. Llegan las primeras. Se ven pocas y casi siempre adultas.
  • Enero. Empiezan los nacimientos. La actividad sube rápido.
  • Febrero y marzo. El pico. Máxima concentración y crías ya activas, que es cuando ocurren los acercamientos.
  • Abril. Empieza el regreso al norte. Quedan madres con crías rezagadas y hay menos embarcaciones.

Si solo puedes ir una vez, ve en febrero o marzo. El desglose completo de la temporada, con el clima de cada mes, está en la mejor época para ver ballenas grises.

Dónde no vas a verlas (y dónde sí, de pasada)

Aquí es donde muchas listas confunden. Estos lugares aparecen en las búsquedas de ballenas en México, pero no son lo mismo:

  • Los Cabos y Puerto Vallarta. Se ven ballenas, sí, pero sobre todo jorobadas. Es otra especie, otra conducta y otro espectáculo. Lo contamos aparte en avistamiento de ballena jorobada en México.
  • Ensenada y la bahía de Todos Santos. La gris pasa por ahí camino al sur. Se ve de lejos, en migración, no en la laguna donde vive el episodio interesante.
  • Oaxaca y Nayarit. Jorobadas. No hay ballena gris.

Ver una ballena cruzando a 300 metros y ver a una madre con su cría a un costado de la panga son dos viajes distintos. Vale la pena saber cuál estás comprando.

Grupo de viajeros observando desde una panga en las aguas de Bahía Magdalena
Cuatro embarcaciones como máximo por ballena. Lo dice la norma, no el operador.

Cómo se ve un avistamiento bien hecho

La observación de ballenas en México está regulada por la NOM-131-SEMARNAT-2010, publicada por la SEMARNAT, que fija cómo puede acercarse una embarcación. Dos reglas que puedes verificar tú mismo desde la panga:

  • Un máximo de cuatro embarcaciones alrededor de la misma ballena o grupo.
  • Una distancia de espera de 240 metros para las embarcaciones que aguardan su turno.

Más allá de la norma, lo que distingue una salida buena de una mala:

  • El motor se apaga o se pone en neutral cuando la ballena se acerca. Nunca se persigue.
  • El permiso está a la vista y el guía sabe explicarte de qué zona es.
  • Nadie toca al animal por iniciativa propia ni lo llama golpeando el agua.
  • Va un biólogo o un guía con formación, no solo un lanchero.
  • El operador trabaja con la comunidad de la zona, que es quien tiene los permisos y el conocimiento del agua.

Ese último punto no es decorativo. En las tres lagunas los permisos de avistamiento están en manos de cooperativas de pescadores locales, y durante la temporada de ballena esas mismas familias dejan de pescar para llevar visitantes. Es la razón por la que proteger al animal vale económicamente más que cualquier alternativa, y es también lo que se rompe cuando llega un operador de fuera que no reparte nada.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la temporada de ballena gris en México?

De finales de diciembre a abril, con el pico entre mediados de enero y mediados de marzo. Fuera de esos meses las ballenas están en el norte.

¿Cuál es la mejor laguna para ver ballenas grises?

Depende. Ojo de Liebre concentra más animales, San Ignacio tiene la mejor fama de encuentros cercanos y Bahía Magdalena es la más accesible y la que ofrece más además de la ballena.

¿Se puede nadar con ballenas grises?

No. La observación es desde la embarcación. Si una ballena decide acercarse y tocarla es posible, es decisión del animal, nunca del visitante.

¿Se ven ballenas grises en Los Cabos o en Puerto Vallarta?

En Los Cabos pueden verse de paso. La ballena que se observa habitualmente ahí y en Puerto Vallarta es la jorobada, que es otra especie con otra conducta.

¿Cuántos días hacen falta?

Con una sola salida al agua puedes tener suerte y puedes no tenerla. Dos o tres salidas en días distintos cambian por completo la probabilidad, porque el mar y el viento no se repiten.

¿Hace frío?

En el agua, sí. Las mañanas de enero y febrero son frías y ventosas aunque el día llegue a 25 grados. Se viaja por capas, con rompevientos y algo que no te importe mojar.

Ballena gris emergiendo junto a una embarcación en Baja California Sur
La cercanía la decide ella. Es la parte que ningún operador puede garantizar.

Nuestra experiencia

Operamos en Bahía Magdalena, en un campamento que se monta al filo de las dunas y se desmonta al terminar la temporada. Cuatro días, tres noches, salidas al agua por la mañana con biólogo a bordo y las tardes en el manglar o en la granja de ostiones de la comunidad. Grupos chicos, porque a partir de cierto número la experiencia deja de ser la misma.

No prometemos ballenas amistosas. Prometemos estar en el agua las horas suficientes, con la gente que mejor conoce esa bahía.

👉 Conoce fechas y disponibilidad del Safari de Ballena Gris en Bahía Magdalena, o revisa el calendario de próximas expediciones para armar tus fechas.

Nos vemos afuera.

Campamento de Akampa al atardecer sobre la costa de Baja California Sur
Instalación reversible: se monta, se desmonta y el suelo queda como estaba.
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