Grupo de guías sonriendo con sus constancias del curso de capacitación, frente a un pizarrón

Turismo Regenerativo

Lo que el mar le cuenta a un guía: ciencia ciudadana en Baja California Sur

15 de octubre de 2026

Hay un tipo de conocimiento que no aparece en ningún libro de biología marina. Es el del guía que lleva años saliendo a la misma bahía y sabe, sin consultar nada, que las ballenas llegaron una semana antes este año. Que el banco de sardina se movió más al norte. Que ese punto donde siempre había lobos marinos lleva un mes vacío.

Ese conocimiento es valiosísimo y, hasta ahora, casi siempre se perdía. Se contaba en la cena del campamento, se compartía entre pangueros, y ahí se quedaba. Por eso, el 11 de octubre de 2026 firmamos un convenio con la Red de Observadores Ciudadanos (ROC) para que lo que ven nuestros guías en Baja California Sur se convierta en ciencia ciudadana: datos sistemáticos, útiles para quienes toman decisiones sobre el mar.

Huéspedes y guías sentados alrededor de una fogata de noche, con tiendas del campamento al fondo
Lo que pasaba en el mar se contaba alrededor del fuego. Ahora también queda registrado.

No somos una agencia turística: somos una iniciativa de conservación que se sostiene gracias al turismo. Esta alianza es una de las formas más concretas de demostrar lo que significa el turismo de conservación.

¿Qué es la ciencia ciudadana marina?

La ciencia ciudadana es investigación hecha con la participación de personas que no son científicas de profesión, pero que tienen algo que la ciencia necesita y rara vez consigue: presencia constante en el territorio. Un equipo de investigación puede salir al mar unas cuantas semanas al año. Un guía sale casi todos los días de la temporada.

En el mar de Baja California Sur, esa presencia vale oro. El Golfo de California y el Pacífico sudcaliforniano son corredores de ballenas, tortugas, tiburones, delfines y aves marinas, y también zonas con tráfico de embarcaciones turísticas, pesqueras y recreativas. Entender cómo conviven ambas cosas requiere datos continuos, no fotografías aisladas.

Sinergia Azul: los guías como observadores

ROC es una organización civil con sede en La Paz que desde 2013 trabaja por la conservación del Golfo de California, con vigilancia técnica, monitoreo ambiental y colaboración con autoridades, comunidades y academia. Su programa de ciencia ciudadana se llama Sinergia Azul, y trabaja con guías y prestadores de servicios turísticos que documentan de forma sistemática lo que observan en cada salida. Puedes seguir su trabajo en Instagram y Facebook.

Los números del último año dan una idea de la escala:

  • Entre abril de 2025 y marzo de 2026, 71 participantes activos generaron 3,845 registros durante 305 recorridos.
  • El 97 % de esos registros correspondió a megafauna marina: ballenas, tortugas, delfines, tiburones y aves marinas.
  • Cada registro incluye no solo qué especie se vio, sino las condiciones del mar y la actividad humana alrededor.

Con el convenio, nuestras expediciones se suman a ese esfuerzo. Nuestros guías registrarán fauna marina, condiciones del mar y actividades humanas durante los recorridos, y ROC aportará la capacitación, la metodología y el seguimiento técnico para que esos registros sean comparables y útiles. El convenio tiene una vigencia inicial de un año.

Equipos de ROC y Akampa revisan y firman documentos alrededor de una mesa
La firma del convenio con ROC en La Paz, el 11 de octubre de 2026.

Un día sin ballenas también es un dato

Una de las reglas del programa nos parece especialmente bonita: los guías anotan cada salida, aunque no vean nada.

"Un día sin avistamientos también nos dice algo. Si un guía sale diez veces al mismo sitio y no ve una especie que antes era común, eso es un dato", explica Ramiro Arcos Aguilar, coordinador del programa de Participación Ciudadana de ROC.

Es una idea que cambia la forma de mirar el mar. En turismo de naturaleza solemos contar solo los encuentros: la ballena que se acercó a la panga, el salto del marlin, la mobula que pasó debajo. Pero las ausencias también hablan. Una especie que deja de aparecer es, muchas veces, la primera señal de que algo está cambiando.

María Ugarte Luiselli, directora ejecutiva de ROC, lo resume así: "Los guías saben cosas del mar que nosotros no sabemos: en qué temporada llegan ciertas especies, dónde se concentran, cuándo hay un comportamiento que no es habitual. Esa información existía, pero se quedaba en la lancha".

Lo que ya cambió en Cabo San Lucas

La pregunta lógica es si estos datos sirven para algo más que una base de datos. Cabo San Lucas responde que sí.

ROC analizó 4,824 avistamientos registrados durante tres años, junto con rutas de navegación y reportes de prácticas turísticas. El resultado fue un mapa de las zonas donde embarcaciones y ballenas se encuentran una y otra vez. Con esa información se puede decidir dónde hace falta capacitar mejor a los operadores, dónde reforzar las reglas de avistamiento y dónde concentrar el monitoreo.

Esa experiencia será la referencia del trabajo conjunto con nosotros. La pregunta que nos interesa es la misma, trasladada a nuestros sitios: ¿dónde y cuándo nuestra presencia en el agua puede generar presión sobre la fauna, y cómo lo evitamos?

Por qué lo hacemos

Hay una forma cómoda de hacer turismo de naturaleza: llevar gente a ver animales y confiar en que, con buenas intenciones, todo saldrá bien. Nosotros creemos que eso no alcanza. Si la conservación depende solo de la buena voluntad, es frágil.

Nuestro modelo parte de la idea contraria: un ecosistema sano tiene que valer más vivo que explotado, y eso tiene que ser medible. Ya lo hacemos con la derrama económica y el empleo local en las comunidades donde operamos, como Puerto San Carlos en Bahía Magdalena. Con ROC sumamos otra capa: que cada expedición deje también información sobre el estado del mar.

"Creemos que la conservación se fortalece cuando las comunidades participan y encuentran en ella oportunidades de desarrollo sustentable. Con esta alianza, cada expedición podrá aportar información útil para cuidar el mar y promover un turismo responsable que beneficie a las personas y a los ecosistemas", dice Gerardo Adame, director general de Akampa.

Y hay algo más, menos técnico. Que el conocimiento de nuestros guías se registre, se reconozca y sirva para tomar decisiones es también una forma de valorar su trabajo.

Qué significa para quien viaja con nosotros

Si vienes a Bahía Magdalena esta temporada, vas a ver a tu guía anotar. Antes de salir, durante el recorrido y al volver: qué especies aparecieron, cómo estaba el mar, cuántas embarcaciones había alrededor. Si no aparece nada, también lo anota.

No cambia la experiencia; la completa. Cada salida que haces con nosotros se suma a un registro que ayuda a ROC, a investigadores y a autoridades a entender mejor el mar que viniste a conocer. Es la diferencia entre mirar la naturaleza y aportar algo a su cuidado.

Un guía da una charla con proyector a un grupo sentado en bancas bajo una carpa al anochecer
Lo que se ve en el agua también se conversa en tierra.

Nuestra experiencia en Bahía Magdalena

La temporada de ballena gris en Bahía Magdalena abre el 15 de enero de 2027, y será la primera que registremos para Sinergia Azul. Son 4 días y 3 noches en un campamento de bajo impacto, en grupos pequeños, con guías que conocen cada rincón de la bahía. El early bird cierra el 31 de octubre.

👉 Conoce la experiencia de Ballena Gris en Bahía Magdalena o revisa todas las fechas en nuestro calendario.

Nos vemos afuera. 🌎

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